Mujeres que abrieron camino y niñas que construirán el futuro

El 11 de febrero no es una fecha más en el calendario. Es un momento en el que nos detenemos para observar, reconocer y celebrar el papel fundamental que las mujeres han desempeñado —y desempeñan— en el avance del conocimiento humano. En este Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, queremos mirar al pasado para coger impulso hacia el futuro.

Para nosotros, esta fecha tiene un significado especial. IRISANA es una empresa con alma femenina, formada en su gran mayoría por mujeres. La ciencia no es ajena a nuestro día a día; al contrario, miramos hacia ella constantemente para crear nuestros productos, testear la calidad y salubridad de los materiales que usamos y para innovar con soluciones sostenibles. Entendemos de primera mano que el rigor científico y la visión femenina son una combinación poderosa.

A menudo, la historia ha tendido a silenciar las voces femeninas en los laboratorios y expediciones. Sin embargo, en España contamos con referentes titánicos que no solo cambiaron sus campos, sino que dejaron un legado tangible que disfrutamos hoy.

Margarita Salas: La enzima que revolucionó la genética

Es imposible hablar de ciencia en España sin mencionar a la gran Margarita Salas. Discípula del Premio Nobel Severo Ochoa, Margarita tuvo que luchar contra los prejuicios de una época en la que se pensaba que las mujeres no servían para la investigación. El tiempo le dio la razón de forma aplastante.

Bajo su dirección en el CSIC, logró el descubrimiento de la DNA polimerasa del fago phi29. Esta enzima marcó un antes y un después en la biotecnología mundial. Sus propiedades únicas permiten amplificar el ADN de manera sencilla, rápida y fiable.

La trascendencia de este hallazgo es absoluta. Junto a técnicas como la PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) diseñada por el Nobel Kary B. Mullis, la enzima de Margarita Salas es una herramienta indispensable capaz de producir millones de copias de cualquier fragmento de ADN a partir de cantidades ínfimas. Esto resulta esencial para genetistas, biólogos, investigadores, arqueólogos, forenses y peritos policiales, quienes trabajan cada día con muestras de ADN críticas pero que no siempre cuentan con la cantidad necesaria para su análisis. Sin el aporte de Margarita, muchos casos forenses o estudios arqueológicos hoy serían imposibles de resolver.

Además, el impacto económico fue colosal: la patente que protege esta licencia química ha sido la más rentable de la historia de España, demostrando que la curiosidad científica no solo genera saber, sino también riqueza para la sociedad.

Recreación laboratorio de Margarita Salas en el Parque de la Vida. Fuente: propia.

Ángeles Alvariño: La gallega que descubrió los secretos del océano

Si Margarita conquistó el laboratorio, Ángeles Alvariño conquistó los mares. Esta gallega fue una auténtica pionera en la investigación oceanográfica mundial, abriendo camino en un mundo —el de las expediciones marinas— que estaba casi exclusivamente reservado a los hombres. De hecho, fue la primera mujer científica en trabajar a bordo de buques de exploración británicos y estadounidenses, rompiendo la superstición de que una mujer a bordo traía mala suerte.

Su trabajo fue incansable. Alvariño descubrió 22 nuevas especies de organismos marinos y se convirtió en una referencia mundial en el estudio del zooplancton. Su legado es tan profundo como los océanos que estudió, y su nombre sigue surcando las aguas hoy en día.

El 24 de febrero de 2012, el Instituto Español de Oceanografía (IEO) botó el buque de investigación "Ángeles Alvariño". Un barco dotado de tecnología puntera que continúa la labor de exploración que ella comenzó, recordándonos en cada expedición la importancia de su figura y su valentía para navegar a contracorriente. Este buque tiene su base en el puerto de Vigo, como IRISANA.

Romper el techo de cristal: Una misión de todos

Recordar a Margarita y a Ángeles es vital, pero no suficiente. El objetivo de este 11 de febrero es mirar a los ojos a las nuevas generaciones. Es fundamental fomentar las vocaciones científicas en los niños y, muy especialmente, en las niñas.

A pesar de los avances, el "techo de cristal" sigue siendo una realidad en muchos sectores académicos y profesionales. Para romperlo, necesitamos acercar la ciencia a los más pequeños, desmitificarla y hacerla accesible. Aquí es donde la labor de divulgación y difusión juega un papel crucial:

  • Crear referentes: Las niñas necesitan saber que pueden ser las próximas Margarita Salas o Ángeles Alvariño. Necesitan ver que la historia de la ciencia también lleva sus nombres.
  • Despertar la curiosidad: La ciencia debe presentarse como algo divertido, tangible y cercano desde la infancia. Experimentar, tocar y preguntar debe ser parte del juego.
  • Eliminar sesgos: Debemos demostrar, desde casa y desde la escuela, que el intelecto y la pasión por descubrir no tienen género.

En este Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, desde IRISANA celebramos lo conseguido, pero, sobre todo, nos comprometemos a seguir trabajando para que ninguna niña con preguntas se quede sin la oportunidad de buscar sus propias respuestas.

La ciencia del mañana se escribe hoy, y tiene nombre de mujer.

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